Te equivocas por los dos lados
- Ingreso que declaras
- 92,00 €
- Gasto deducible
- 0,00 €
Declaras menos venta de la que hiciste y te dejas un gasto que era tuyo. Es el error más común del que cobra por internet, y no salta en ninguna parte.
Cotejamos lo que sale y entra por tu banco, tu correo y tu Stripe con las facturas que tienes, y te devolvemos una lista, con fecha e importe, de lo que no cuadra. Además emites aquí tus facturas conformes a VERI*FACTU y presentamos tu declaración trimestral.
Te contestamos en 24 h laborables · Sin permanencia
Reglamento VERI*FACTU
Registros encadenados e inalterables
Presentamos en tu nombre
Con el apoderamiento que nos das en la AEAT
Acceso con PIN
Sin contraseñas que se filtren
Sin permanencia
Te llevas tus datos cuando quieras
Si cobras por Stripe
Le llega lo que queda despues de las comisiones. Y ni siquiera dice cuantas ventas hay dentro — una sola transferencia puede ser una venta o quince.
Da igual por donde vendas —tu propia web, un enlace de pago, Hotmart, Gumroad, Teachable, una plataforma de cursos—: si el dinero pasa por Stripe, ahi hay dos comisiones distintas y no se declaran igual.
Vendes
100,00 €
Lo que paga tu cliente
Comisión de Stripe
3,00 €
Se factura desde Irlanda
Comisión de la plataforma
5,00 €
Según dónde esté establecida
Llega a tu banco
92,00 €
Y es lo único que ve tu extracto
Declaras menos venta de la que hiciste y te dejas un gasto que era tuyo. Es el error más común del que cobra por internet, y no salta en ninguna parte.
Y las dos comisiones separadas, porque no se declaran igual: la de Stripe se factura desde Irlanda; la de la plataforma depende de dónde esté establecida. Las dos van a su sitio en vez de perderse.
Y lo leemos desde dentro
Un programa de facturacion termina donde empieza el trabajo: para cuadrar tu declaracion hay que mirar dentro de tus cobros, cobro a cobro, y eso es lo que tu extracto no trae.
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Conectar tu Stripe no nos da acceso a tu dinero ni a tus datos. Solo a leer tus movimientos: cada cobro con su comisión desglosada, que es justo lo que hace falta para cuadrar tu declaración y lo único que tu extracto no trae.
Ver nuestra ficha en el marketplace¿No cobras por internet? El resto funciona igual: el cruce de tus gastos y la presentación de tus modelos no dependen de esto.
Cómo funciona
Lo que te pedimos cabe en el primer paso. Lo demás es trabajo repetitivo, y aquí lo hace el sistema en vez de una persona a las once de la noche.
El buzón donde te llegan las facturas y, si cobras por internet, tu Stripe. Los dos de solo lectura. El extracto del banco lo descargas tú y lo subes: no pedimos las claves de tu banco ni las tendremos nunca.
¿Prefieres no conectar nada? Tampoco te quedas fuera: nos mandas las facturas al buzón que te damos, o las sueltas en tu área. Van al mismo sitio. Conectar solo sirve para que no se te olvide ninguna.
Cada movimiento de tu cuenta busca su factura entre las que tenemos. Lo que casa, casa solo. Lo que no, sale en una lista con su fecha, su importe y su comercio: «Cargo de 33 € del 14 de agosto, sin factura.»
Para eso hay que mirar los dos lados a la vez: lo que salió de tu cuenta y lo que tienes guardado. A mano son cientos de movimientos por trimestre, y por eso no se hace.
«¿Esta compra de 149 € es gasto?» Sí o no, desde el móvil.
Te preguntamos cuando aparece la duda, no en una tanda el último día del trimestre. Son segundos sueltos en vez de una tarde entera intentando acordarte de qué era aquel cargo de marzo.
Calculamos tus modelos, te enseñamos el borrador y, con tu visto bueno, los presentamos nosotros.
Para presentar en tu nombre hace falta un apoderamiento: lo otorgas tú en la Sede de la Agencia Tributaria con tu certificado o tu Cl@ve, y lo revocas cuando quieras. Te acompañamos a hacerlo y te decimos qué trámites incluir — ni uno más.
Qué incluye
Por qué en el mismo sitio
Una asesoría normal te pide las facturas y trabaja sobre lo que le entregas. Si te dejas algo, no se entera — y el problema aparece después, cuando ya se ha presentado. Aquí el trabajo empieza antes: cruzamos tu banco, tu correo y tus cobros para averiguar lo que te falta, y te lo preguntamos mientras aún se puede arreglar.
Y para emitir tus facturas, una asesoría tiene que apoyarse en el programa de otro. Nosotros el nuestro lo hemos escrito: todo pasa por la misma casa y tus facturas no viajan al programa de un tercero.
Trabajando así, si algo no cuadra te lo comes tú y la asesoría se lava las manos.
Un número tecleado dos veces es un número que puede salir distinto.
Cuando en julio de 2027 el sistema sea obligatorio para todos los autónomos, tú llevarás año y medio de rodaje. Y facturando bien mientras tanto, que es lo que ya te obliga la ley desde 2013: lo que se aplazó es el sistema, no la factura.
Cumplimiento
El reglamento exige que cada factura genere un registro con huella criptográfica encadenada al anterior, inalterable, y que se remita a la Agencia Tributaria. No es un PDF bonito: es una cadena que, si se rompe, se nota.
Huella encadenada
Cada registro incorpora la huella del anterior. Alterar una factura pasada rompe todas las siguientes.
Remisión y reintentos
Si la AEAT no responde, el sistema reintenta con espera creciente y deja constancia de cada intento.
Anulación y subsanación
Los errores no se borran: se anulan o se subsanan con su propio registro, como manda el reglamento.
QR tributario
Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT
Este de aquí es un ejemplo. El de tus facturas lleva tus datos y sí consta.
Quién te atiende
Doy de alta a mano, de uno en uno, y hablo contigo antes. Tu PIN te lo dicto yo por teléfono. Y las herramientas que usa FactuCienda las he diseñado yo, atendiendo a las necesidades del sector: por eso las preguntas que te hace el sistema son las que te haría yo, y ninguna más.
ConócemePreguntas frecuentes
No, y conviene decir exactamente por qué.
Tu banco: no nos conectamos a él. No pedimos tus claves y no las tendremos nunca. Tú te descargas el extracto de tu banca electrónica y lo subes, como quien trae los papeles.
Tu correo: permiso de lectura, y lo retiras cuando quieras. No podemos escribir, enviar ni borrar nada — te lo dice el propio Google en la pantalla donde lo concedes.
Tu Stripe: nuestra aplicación está publicada en el App Marketplace de Stripe, que la revisó antes de publicarla. Su ficha enseña tres permisos, y los tres de solo lectura: la información de tu cuenta, tus cuentas y el origen de tus movimientos de saldo. Puedes ir a contarlos tú. Al instalarla, Stripe añade además uno suyo que permite iniciar un pago en tu página de cobro — que es lo que hace cualquiera que te compra: mete dinero, no lo saca. Y la desinstalas desde los ajustes de tu cuenta de Stripe cuando quieras.
Sí. Te damos un buzón tuyo (algo como a7f3c9@facturas.factucienda.com) y le reenvías lo que te llegue, de golpe o cuando quieras; o entras en tu área y sueltas los PDF ahí. Se leen con el mismo lector y entran en el mismo cruce: no es un servicio de segunda.
Lo que sí te vamos a pedir siempre es el extracto del banco, y no es un capricho: lo que hacemos es compararlo con tus facturas para decirte cuáles faltan. Si solo vemos las facturas que tú nos mandas, podemos presentarte la declaración —como cualquiera— pero no podemos decirte lo que se te ha olvidado. Y eso es exactamente lo que vienes a buscar.
Un aviso honesto sobre las fotos: si nos mandas fotos de tickets en vez de PDF, el importe lo revisa una persona antes de entrar en ningún número. Un lector automático de fotos se equivoca sin avisar, y un número inventado en una declaración es peor que un hueco.
Es lo que nos permite presentar tus declaraciones en tu nombre en vez de dejarte el borrador para que lo presentes tú. Lo otorgas tú en la Sede electrónica de la Agencia Tributaria, y lo revocas igual de fácil.
Te acompañamos a hacerlo y te decimos exactamente qué trámites incluir — ni uno más. Sin él seguimos calculando y revisando todo, pero el último clic lo darías tú.
Siguiente paso
No hay alta automática. Nos cuentas tu situación, hablamos, y solo si encajamos te damos de alta a mano. Si vemos que no somos tu mejor opción, te lo diremos.
Respuesta en menos de 24 h laborables. Sin compromiso.