FactuCienda
Pascual Monreal, asesor fiscal de FactuCienda

Quién soy

Soy Pascual Monreal y he diseñado esta asesoría.

La mayoría de asesorías y de programas trabajan sobre lo que les entregas y se desentienden del resto, ya sea por volumen de trabajo o no asumir la responsabilidad. Lo he sufrido yo, y monté mi propia asesoría para ponerle fin.

De dónde vengo

Derecho, blanqueo de capitales y código

Estudié Derecho en la Universitat de València, con especialización en derecho internacional público y privado y en comercio internacional.

Mi especialidad es la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, con la certificación CAMS de ACAMS — la asociación internacional de referencia en la materia, y una acreditación que se obtiene por examen.

Trabajo además en inteligencia artificial aplicada al derecho y desarrollo de software, que es de donde sale la herramienta con la que trabajamos. No la he comprado: la he escrito.

Y durante buena parte de mi vida compaginé la formación y los estudios con el ejercicio como miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. De ahí me traigo dos cosas que se notan en cómo trabajo: que los procedimientos se siguen aunque nadie mire, y que lo que no está documentado no ha pasado.

Por qué existe FactuCienda

Lo normal es contratar un programa. Yo escribí el mío.

Una asesoría dedica la mitad de su tiempo a lo mismo: reclamar facturas que no llegan, teclear importes que ya venían escritos en un PDF, cuadrar un extracto contra un montón de justificantes y descubrir el día 18 que falta un documento. Nada de eso exige criterio profesional, y todo eso consume el tiempo de lo que sí lo exige.

Lo normal, llegado ahí, es contratar un programa: uno que emite facturas y otro que lleva la contabilidad, que no se hablan entre ellos y que están hechos pensando en el término medio de miles de clientes. Yo hice la otra cosa: escribirlo. El sistema que emite tus facturas conforme a VERI*FACTU lo he escrito yo, y de sus propios registros salen tus modelos sin que nadie los vuelva a teclear.

Eso tiene una consecuencia que se nota enseguida: las preguntas que te hace el sistema son las que te haría yo, y ninguna más. No hay un formulario de veinte campos porque otro cliente necesitaba doce de ellos.

Y una segunda, menos evidente: tus facturas no viajan al programa de un tercero. Se emiten aquí y se quedan aquí.

Pero la que más se nota con el tiempo es otra. Una asesoría aprende de sus clientes y lo apunta en una libreta, o en un Word que se guarda en una carpeta — y eso sirve mientras la persona que lo escribió se acuerde de abrirlo. Yo lo paso al código. Lo que descubrimos hablando de tu caso —qué proveedores son tuyos, qué gastos son deducibles en lo tuyo y cuáles no, qué peculiaridad tiene tu facturación— deja de ser una nota y pasa a ser cómo se comporta el sistema contigo. Es lo que una asesoría que no escribe su herramienta no puede hacer, y por eso la escribí.

Qué significa aquí «personalizada»

Cuatro cosas que no puede hacer un formulario

«Atención personalizada» lo dice todo el mundo y no significa nada. Esto es lo que significa aquí, y se puede comprobar desde el primer día.

El alta la hago yo, de uno en uno
No hay registro automático. Hablamos primero, y solo si encajamos te doy de alta a mano. Si veo que no soy tu mejor opción, te lo digo — y te digo a dónde ir.
No hay contraseña que te puedan robar, porque no existe
Entras con un enlace de un solo uso que caduca en quince minutos. La segunda llave es un PIN de seis dígitos que te dicto yo por teléfono y que no viaja nunca por correo. Dos caminos distintos, y uno de ellos es mi voz.
Lo que hablamos contigo acaba dentro del código
Si este trimestre acordamos que ese cargo de Adobe es gasto y ese otro no, el siguiente ya lo sabe: lo que decidimos juntos lo paso yo al sistema. Tu ficha, tus proveedores habituales y tus decisiones se quedan dentro, así que cada trimestre te pregunto menos y la herramienta sabe más de lo tuyo. Tu asesoría aprende de ti — pero quien aprende soy yo, y la herramienta se acuerda.

Siguiente paso

¿Lo vemos con tu caso concreto?

Cuéntame tu situación y te digo con franqueza si te encajo. No hay alta automática, así que la conversación va antes que cualquier otra cosa.

Respuesta en menos de 24 h laborables. Sin compromiso.